Reglamento bienestar animal

Reglamento del bienestar animal

Artículo 1.- Para efectos de este reglamento, se utilizará el concepto de bienestar animal entregado por el Servicio Agrícola y Ganadero SAG.

El concepto de “bienestar animal”, BA, se refiere al estado del animal y al modo en que afronta las condiciones de su entorno. De acuerdo a pruebas científicas, un animal cuenta con buenas condiciones de bienestar si está sano, cómodo, bien alimentado, seguro, si puede expresar formas innatas de comportamiento y si no padece sensaciones desagradables de dolor, miedo o desasosiego. Para mantener el bienestar de los animales es necesario que se prevengan sus enfermedades y que se les administren tratamientos veterinarios apropiados. Además, es importante que se les proteja, maneje y alimente correctamente y que se les manipule y sacrifique de manera compasiva.

 

Marco legal

LEY NÚM. 21.020
SOBRE TENENCIA RESPONSABLE DE MASCOTAS Y ANIMALES DE COMPAÑÍA

Artículo 2°.- Para efectos de esta ley, se entenderá por:

7) Tenencia responsable de mascotas o animales de compañía: conjunto de obligaciones que contrae una persona cuando decide aceptar y mantener una mascota o animal de compañía, y que consiste, entre otras, en registrarlo ante la autoridad competente cuando corresponda, proporcionarle alimento, albergue y buen trato, brindarle los cuidados veterinarios indispensables para su bienestar y no someterlo a sufrimientos a lo largo de su vida.
La tenencia responsable comprende también el respeto a las normas de salud y seguridad pública que sean aplicables, así como a las reglas sobre responsabilidad a que están sujetas las personas que incurran en infracción de ellas, y la obligación de adoptar todas las medidas necesarias para evitar que la mascota o animal de compañía cause daños a la persona o propiedad de otro.
8) Centros de mantención temporal de las mascotas o animales de compañía: son aquellos lugares en los que, a cualquier título, se mantienen animales de manera no permanente, ya sea para tratamiento, hospedaje, adiestramiento, comercialización, exhibición o custodia, tales como criaderos de animales de compañía, hoteles para animales, hospitales, clínicas y consultas veterinarias, establecimientos destinados a la investigación y docencia sobre animales, centros de adiestramiento, centros de exposición, centros de venta de animales, albergues y centros de rescate.
9) Criador: es el propietario de la hembra al momento del parto de ésta. El criador deberá prestar los cuidados y atención médico veterinaria necesaria a la madre y su camada hasta el momento en que los cachorros sean entregados a sus nuevos propietarios. La edad mínima de entrega de estos cachorros será de dos meses de edad. Corresponderá al criador entregar una pauta de cuidados y tenencia responsable a los nuevos dueños del animal.
10) Criadero: corresponde al domicilio particular o lugar con la infraestructura adecuada para criar, donde el criador posee tres o más hembras con fines reproductivos. La infraestructura requerida dependerá de la cantidad y tipo de animales destinados a la reproducción.TÍTULO V
 De la responsabilidad en la tenencia de mascotas o animales de compañía

Artículo 10.- Será responsable de las mascotas o animales de compañía su dueño o poseedor. Sin perjuicio de lo anterior, quien tenga un animal bajo su cuidado responderá como fiador de los daños producidos por éste, en los términos establecidos en el Título XXXVI del Libro Cuarto del Código Civil.
El responsable de una mascota o animal de compañía estará obligado a la adecuada identificación del mismo y de su dueño y a su inscripción en el registro respectivo; como, asimismo, a su alimentación, manejo sanitario, especialmente a la recolección y eliminación de heces, y al cumplimiento de toda otra obligación dispuesta en esta ley y sus normas complementarias.
 En el caso de perros y gatos, la identificación deberá hacerse a través de un sistema único, utilizando un dispositivo permanente e indeleble, de modo que permita relacionarlos con el responsable de tales mascotas o animales de compañía. Artículo 12.- Se prohíbe el abandono de animales. El abandono de animales será considerado maltrato y crueldad animal y será sancionado de acuerdo a lo establecido en el artículo 291 bis del Código Penal.

   

TÍTULO VI
De los Registros

Artículo 15.- Corresponderá al Ministerio del Interior y Seguridad Pública mantener y administrar:
1º. Un Registro Nacional de Mascotas o Animales de Compañía.
2º. Un Registro Nacional de Animales Potencialmente Peligrosos de la Especie Canina.
3º. Un Registro Nacional de Personas Jurídicas sin Fines de Lucro Promotoras de la Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía.
4º. Un Registro Nacional de Criadores y Vendedores de Mascotas o Animales de Compañía.
5º. Un Registro Nacional de Criadores y Vendedores de Animales Potencialmente Peligrosos de la Especie Canina.
6º. Un Registro Nacional de Centros de Mantención Temporal de Mascotas o Animales de Compañía. Para estos efectos, el Ministerio del Interior y Seguridad Pública podrá contratar con terceros la provisión de los sistemas informáticos para la elaboración, administración y mantención de dichos registros.Artículo 27.- El organizador de espectáculos o exhibición de animales y, en subsidio, el propietario del recinto donde se desarrollen tales actividades deberá tomar las medidas necesarias para acopiar y eliminar sanitariamente las excretas y desechos de los animales. Deberá adoptar también las previsiones suficientes para evitar accidentes provocados por los animales, así como disponer de las instalaciones necesarias para un adecuado manejo de los mismos, cumpliendo las condiciones de bienestar animal necesarias, evitando entre otras las condiciones que puedan generar maltrato o sufrimiento para los animales o el deterioro de la salud animal.
Además, será responsable de los daños que causen dichos animales a las personas, a la propiedad o al medio ambiente, conforme a las reglas señaladas en el artículo 13.
El incumplimiento de las condiciones de bienestar de los animales y seguridad de las personas mencionadas en este Título será sancionado de acuerdo a lo establecido en el artículo 13 de la ley N° 20.380. Además de ello, se podrá imponer la clausura temporal, hasta por tres meses, o la clausura definitiva del establecimiento.     

Reglamento Ministerio del Interior y Seguridad Pública 

Artículo 5.- Cambio de dueño de las mascotas o animales de compañía de la especie canina, felina y otras especies registrables:

El cambio de dueño de perros, gatos y otras especies registrables, se efectuará mediante un certificado de transferencia que deberá contener, a lo menos, las siguientes menciones:

a) Nombre, cédula de identidad y domicilio tanto del dueño o poseedor primitivo, como del adquirente.

b) Mención expresa si la transferencia es a título oneroso o gratuito.

c) Características del animal: especie, raza, color, sexo, fecha de nacimiento, estado reproductivo, número de microchip y otros antecedentes relevantes.

f) Firma del dueño o poseedor y del adquirente. Artículo 9.- Necesidades de los animales: Todo dueño o poseedor deberá satisfacer las necesidades tanto físicas, como sanitarias, de comportamiento y ambientales, que requieran las mascotas o animales de compañía y todo lo estipulado en la ley N° 20.380. Las mascotas o animales de compañía deben recibir un alimento adecuado, que satisfaga los requerimientos nutricionales según especie, estado fisiológico, y/o condición particular del animal. Los alimentos producidos industrialmente deberán dar cumplimiento a lo dispuesto en el Decreto N° 4 del año 2017, del Ministerio de Agricultura, que aprueba el Reglamento de Alimentos para Animales y cualquier otra norma vigente. Asimismo, deberán tener a su disposición agua fresca en cantidad suficiente para satisfacer las necesidades de las especies según su tamaño, estado fisiológico, condiciones ambientales y otros. El dueño o poseedor, deberá proporcionarle una residencia que comprenda un lugar para su cuidado, alojamiento y alimentación, de acuerdo a su especie y tamaño, que cumpla con la normativa vigente.

4 En el caso de mascotas o animales de compañía con necesidades especiales de temperatura y humedad, se deberá considerar estos requerimientos en su lugar de residencia. Se deberá incentivar su socialización, el juego y el manejo adecuado de su comportamiento, con la finalidad de mantener una buena convivencia con el entorno y expresar su comportamiento natural, evitando conductas no deseadas, de acuerdo a su especie 

Artículo 10.- Cuidados veterinarios: Los dueños o poseedores de mascotas o animales de compañía, deberán brindarles los cuidados veterinarios indispensables para su salud y bienestar, según su especie, estado fisiológico y la evidencia científica disponible, con la finalidad de evitar la transmisión de zoonosis y prevenir enfermedades a otros animales. Como parte de estos cuidados veterinarios se consideran el manejo preventivo como la vacunación y desparasitación y el manejo curativo como el tratamiento de enfermedades, los cuales deben ser indicados por un Médico Veterinario. Cuando estos cuidados veterinarios sean realizados en centros de mantención temporal de mascotas o animales de compañía, deberán contar con un Médico veterinario responsable de su labor clínica. Del mismo modo aquellos centros de mantención temporal que realicen otras prestaciones a mascota o animales de compañía deberán contar con un protocolo de manejo animal, suscrito por un Médico Veterinario. 

Artículo 12.- Disciplinas o prácticas deportivas con el uso de canino: Todo espectáculo, exhibición o competencia de prácticas deportivas con el uso de caninos, deberá ser informada a la unidad de carabineros correspondiente al lugar donde se realizará el evento con a lo menos 7 días de anticipación, indicando: lugar, duración, tipo de práctica deportiva, y la persona o institución responsable del evento. En el lugar del evento, se deberá contar con el listado de dueños o poseedores, de los caninos participantes, todos los cuales deberán contar con licencia de registro. Todos los animales participantes en una actividad deberán contar con todas las condiciones de seguridad, bienestar animal y se deberá cubrir sus necesidades básicas durante el evento, las que deberán serán provistas tanto por sus dueños o poseedores y como por los organizadores del evento. Asimismo, los eventos deberán contar con todas las medidas necesarias para mantener la seguridad de las personas asistentes y todo lo descrito en el artículo 27 de la Ley N° 21.020. Estas actividades bajo ningún aspecto deben promover la agresión del animal y no podrá someterse a privación de alimentos prolongados, ni usarse algún elemento que cause daño a la 5 salud del animal o que, para mejorar su rendimiento, tales como collar de ahorque, dispositivos de descarga eléctrica, medicamentos, entre otros. Se prohíbe la participación en estos eventos de los siguientes especímenes caninos: los calificados como potencialmente peligrosos, los que hayan presentado episodios de agresión, los que manifiesten conductas agresivas, los enfermos, los heridos, las hembras en celo o gestantes, los menores de seis meses de edad. Asimismo, se prohíbe aquellos eventos, que contemplen adiestramiento dirigido a acrecentar y reforzar la agresividad, el uso de animales como presas y las peleas entre animales. La infracción será sancionada de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 11 de la ley 21.020.

Responsabilidades

Artículo 2.- Es deber de todo dueño, preparador y/o apoderado, mantener al día vacunas, desparasitaciones internas/externas, en sus debidos controles veterinarios, además de mantener si fuese necesario y acorde al estándar de un competidor de carreras, visitas periódicas a profesionales, veterinarios especialistas, quiroprácticos y quinesiólogos mientras esté bajo su cuidado.

Artículo 3.- Cualquier medicación que sea administrada al ejemplar debe obligatoriamente ser prescrita por un facultativo, médico veterinario que a través de una receta médica que establezca un diagnóstico y tratamiento para el cual suscribe dicho documento.

Artículo 4.- Es deber de todo dueño, preparador y/o apoderado prestar atención y cuidados profesionales al ejemplar durante todo el año, y por todo el tiempo que el ejemplar permanezca bajo su cuidado.

Artículo 5.- Es deber de todo dueño, preparador y/o apoderado, durante todo el tiempo que el ejemplar esté bajo su cuidado, mantenerlo en dependencias con espacio adecuado a su tamaño, con acceso libre a agua limpia, raciones diarias apropiadas de alimento de alta calidad, en un ambiente higiénico, libre de orina y excrementos.

Artículo 6.- Es deber de todo dueño, preparador y/o apoderado preocuparse de que el ejemplar tenga un entrenamiento acorde a las necesidades físicas de la raza, y acorde a los períodos de entrenamiento y descanso establecidos en este reglamento.

Artículo 7.- Es deber de todo dueño, preparador y/o apoderado destinar aposentos cómodos y limpios a su ejemplar, que permitan su recuperación. Su descanso diario será en cama blanda y seca.

Artículo 8.- Es deber de todo dueño, preparador y/o apoderado preocuparse de trasladar a su ejemplar en forma segura, teniendo en cuenta el bienestar del animal y de acuerdo a las leyes y reglamentos vigentes. Los ejemplares deben ser trasladados en caniles acorde a su talla y peso o bien usar arnés con dos puntos de sujeción a los cinturones de seguridad de los asientos posteriores.

 

Cuidados del lebrel

Generalidades

Los galgos han sido utilizados durante siglos como perros de caza y de carreras.

A principios del siglo XX hubo un mestizaje masivo del galgo español con el Greyhound o Lebrel Inglés, con ello se consiguieron animales más rápidos, dicha circunstancia puso en peligro la pureza del Galgo Español, aunque el reconocimiento oficial pudo recuperarse gracias al elevado número de ejemplares puros que quedaban todavía en manos de galgueros en España.

Su hábitat natural es el campo, aunque pueden adaptarse a la vida en la ciudad siempre que lo saquemos a hacer ejercicio diario, no pueden estar encerrados y necesitan espacio para moverse y gastar energía, por eso deberemos jugar con él diariamente y ejercitarlo física y psicológicamente. También el requerimiento varía de acuerdo con la edad del ejemplar.

Son perezosos y friolentos, al tener muy poca grasa corporal. Tienen un temperamento algo reservado, pero son en general perros inteligentes, les encanta estar descansando conservando su energía para cuando sea el momento de usarla.

Fisiología

Su pecho no es demasiado ancho pero amplio, su espalda es recta, lomo arqueado y abdomen muy levantado, su cabeza es larga y estrecha, sus orejas insertadas altas y triangulares con la punta redondeada. Los miembros anteriores finos, rectos y paralelos, y los posteriores bien musculados, la cola de inserción baja es muy larga y fina, es un animal creado para la velocidad. Puede haber variación en este aspecto en las diferentes razas de lebreles, pero en general se trata de ejemplar largo y estilizado, totalmente aerodinámico.

Su esperanza de vida oscila entre los 10 y 14 años, aunque como todo perro de caza, debido a su alta actividad física, envejecen mucho antes que un perro de compañía. Cuando corre puede llegar a alcanzar los 70 km/hora, tienen aspecto atlético y estilizado, es una raza sana y suele estar libre de lo que es la displasia de cadera.

Debemos de tener cuidado con las temperaturas extremas, por un lado, el galgo es sensible a los golpes de calor durante el verano, así que durante esos días más calurosos habrá que tener vigilancia, que descansen en lugares frescos, bien sombreados y siempre con agua fresca a su disposición ya que además se deshidratan con mucha felicidad. Por otro lado, al ser su piel tan fina, con el pelo tan corto y al carecer de grasa son muy frioleros por eso es habitual en invierno verlos provistos de abrigo, por tal motivo en los meses de invierno hay que proveerles de una perrera lo suficientemente protegida para que no pasen frío, la cama debe ser acorde con la misma, de colchón grueso y blando para poder acomodar sus huesudos miembros.

Hábitat

El hábitat ideal del galgo es vivir en un espacio abierto en régimen de semi-libertad.

Años atrás los galgos de campo, vivían en libertad en fincas y zonas rurales donde andaban a su voluntad haciendo ellos por iniciativa propia sus juegos en épocas juveniles, y más tarde su propio entrenamiento con carreras y ejercicios que le servían para mantenerse en forma y conservar su innata complexión atlética y deportiva.

Higiene

La higiene en nuestros galgos, tanto corporal como de las instalaciones donde se albergan cobra especial importancia en la medida que previenen muchas enfermedades e infecciones, se evitan olores desagradables, parásitos, etc.

Facilitamos algunos consejos relacionados con la limpieza de nuestros galgos ya que precisan de atenciones especiales en determinadas partes de su cuerpo.

  1. Manto: Debe mantenerse limpio y brillante durante todo el tiempo, aunque tienen mecanismos para mantener su pelaje y piel sanos porque los baños se harán una vez al mes, ya que si se bañan más a menudo se estimulan sus glándulas sebáceas y hacemos que huelan más, siempre debe ser con un champú especial para perros, principalmente para mantener el correcto pH. El primer baño del cachorro se debe hacer cuando se termina de poner las vacunas iniciales, aproximadamente, a los 3 meses.Más importante que el baño es el cepillado, que se puede hacer a diario para eliminar el pelo muerto y mantener el manto en buenas condiciones. En otoño y primavera, que son las épocas de muda del pelo, lo que es totalmente normal.
  2. Higiene bucal: Aun cuando su alimentación sea solo alimento seco, quedan restos de alimentos que se descomponen, formando una placa dura llamada sarro, que empieza provocando una gingivitis o infección de las encías.
  3. Patas y uñas: Las almohadillas, principal protección frente a la superficie donde pisan, deben observarse diariamente para comprobar que estén suaves e hidratadas y que no presenten grietas ni heridas, y si observa, debe ser el veterinario quien prescriba el tratamiento a seguir. Las uñas deben estar limadas y observar que no haya sobre crecimiento o que estén en mal estado, actuando de inmediato si así ocurriera ya que van a causar dolor e irritación en los dedos. También hay que prestar atención a los espolones que podrían causar desgarros muy desagradables.

Nivel de Actividad diaria general

Antes de adquirir un galgo, así como cualquier otra raza de perro, y sea cual sea la finalidad, destino, o uso que se le quiera dar a este en su vida futura, es necesario tener muy presente las necesidades básicas diarias de actividad que estos animales tienen.

No se debe olvidar nunca que el galgo es un animal clasificado dentro de las razas de caza, según diferentes publicaciones. Estas se han elaborado tradicional y científicamente en base a las características físicas y genéticas de las diferentes razas, así como en base a sus habilidades y cualidades.

Es por eso que, según todos los expertos, es necesario facilitarle a cada animal, las necesidades alimentarias diarias básicas para su correcto desarrollo físico, como también necesidades físicas que le permitan su normal desarrollo psicológico y emocional.

Ya en 1970, la Federación Cinológica Internacional de Thuin (Bélgica), compuesta en aquel momento por 35 entes internacionales y sociedades caninas mundiales, afirmaba en el prólogo de la Enciclopedia Canina Noguer Anesa Rizzoli  que “ aunque el perro viva junto al hombre tiene un mundo propio construido y condicionado por sus sentidos, instintos, procesos mentales; un mundo impensado y sorprendente en el que el hombre interviene y asume una parte importante, pero un hombre percibido y concebido por él, y por cierto reducido y transformado. Pese a todo lo que se haga por convertir a un perro en la caricatura de un niño, seguirá siendo perro, por suerte: encerrado en los límites y en las cualidades que son suyas y que por lo demás son las que hacen que se le quiera”.

En los últimos tiempos, muchas han sido las voces levantadas para defender la necesidad de los galgos de vivir en reposo casi continuo, sin un supuesto estrés al que se les somete cuando se les lleva al campo a correr en libertad.

Es cierto que, si la finalidad de la adquisición de un galgo es que sea nuestro compañero en una casa pequeña o piso, este se adaptará a una vida de reposo, en base a su carácter tranquilo, sumiso, y algo temeroso. Se podrá adaptar a un ejercicio limitado, de tres o cuatro paseos al día de veinte minutos a media hora, y es cierto que pasará el resto del día acostado si no recibe ningún otro estimulo, motivación, o incentivo con el cual desarrollarse.

Pero la verdad de esta raza es su necesidad diaria de jugar en libertad, socializar con otros animales, galgos o no, correr en libertad desarrollando su máxima potencia física en juegos infinitos. Su anatomía y fisiología atlética hace que les guste correr en libertad en el campo, o en grandes espacios donde puedan estirar sus músculos. Es cierto que los periodos de juego o actividad voluntaria de casi cualquier raza de perro no superan como mucho las dos horas, y que precisan también largos periodos de descanso y reposo.

Por tanto, y si resumimos un poco la necesidad física y la emocional de esta raza, podemos afirmar que el galgo precisa largos paseos diarios, de cerca de una hora, u hora y media, repartidos en diferentes momentos del día, en los que pueda disponer de grandes espacios donde desarrollar sus habilidades e instintos atléticos y de caza en libertad, para poder desarrollarse plenamente tanto física como emocionalmente.

 

Alimentación e hidratación del galgo

  1. PARTICULARIDADES DIGESTIVAS DEL GALGO

El galgo, como el resto de los carnívoros, es un monogástrico, cuyo tubo digestivo es corto y de escaso diámetro. El tránsito de los alimentos por el tubo digestivo es rápido, de 24 a 36 horas normalmente. La longitud del intestino del perro es corta, pero su eficacia digestiva es alta.

Como monogástrico que es, su actividad intestinal no puede asegurar la auto síntesis de aminoácidos y vitaminas, por lo que depende directamente de lo que come para cubrir completamente sus necesidades de estos nutrientes.

El aporte de una dieta equilibrada y adecuada a nuestros galgos es el fundamento más importante para la fortaleza, resistencia, velocidad y estado de salud que nuestro galgo necesita.

Las dietas pueden ser más o menos complicadas debido a la variedad de los ingredientes que la compongan, pero deben de estar basadas en alimentos de alta digestibilidad, lo que contribuirá favorablemente en el bienestar del animal.

Además, debemos asegurar al menos, que el alimento que aportamos a nuestros galgos sea, en cantidad y lo suficiente específico para mantener la demanda de cada nutriente en particular, para no limitar el desarrollo y funcionalidad que el galgo necesita.

En resumen, los alimentos que aportemos deben de cumplir los siguientes puntos:

-Ser de buena calidad, es decir basados en ingredientes de alta digestibilidad.

-Deben de haberse almacenados en buen estado de conservación, evitaremos sobrecalentamientos y cambios bruscos de temperatura, el cual es perjudicial para la conservación de vitaminas.

-Deben ser fáciles de encontrar en la zona donde vivimos y asequible económicamente.

–Por otro lado, también debemos asegurar que nuestro galgo siempre disponga de agua limpia y fresca a su alcance, para aportarle los fluidos que su fisiología y ejercicio necesitan.

Vamos a analizar los distintos aportes que debemos suministrar a nuestro galgo por separado: Energía, Proteína, Hidratos de Carbono, Fibra, Vitaminas, minerales y fluidos.

a.1) APORTE ENERGÉTICO

El aporte de energía en el galgo es necesario para el mantenimiento de los procesos metabólicos y la temperatura corporal (el galgo, como animal homeotermo, ha de conservar su temperatura generalmente muy por encima de la ambiental). Por ello, las necesidades energéticas son primordiales en una correcta nutrición.

Dichas necesidades dependen, en primer lugar, del tamaño, peso corporal y características intrínsecas de cada galgo. Desde un punto de vista fisiológico, la pérdida de calor, que cada galgo padece, está directamente relacionada con la superficie del cuerpo y con la temperatura ambiental.

Debido a ello, los requerimientos de energía suelen expresarse en kcal en función del peso metabólico (PM). En condiciones de neutralidad térmica y grado moderado de actividad, estas necesidades se sitúan en torno a 132 kcal / kg PM. Son los requerimientos energéticos de mantenimiento.

En otros estados fisiológicos, (crecimiento, gestación, etc.), temperatura ambiental o grado de actividad, dicho valor será diferente como veremos.

La energía a partir de los alimentos se obtiene principalmente de la degradación de grasas, hidratos de carbono y proteínas contenidas en éstos.

La mejor fuente de energía para el metabolismo de los perros es la grasa, ya que la capacidad de utilización de los ácidos grasos en las vías metabólicas aeróbicas es más importante que el metabolismo anaeróbico del glucógeno (Case et al., 2001).

Por tanto, un aporte alto de grasa va a permitir una resistencia al ejercicio más prolongada del galgo, que si el aporte energético alimenticio se basara en una dieta rica en carbohidratos.

Aparte de ser una valiosa fuente de energía, las grasas aportan fluidos y vitaminas liposolubles. En el organismo, se transforman en ácidos grasos, cuya función principal es la formación de la membrana celular e interviene en la protección y buen estado de la piel.

Con relativas pequeñas cantidades de grasa conseguiremos aumentar las reservas de energía sin incrementar excesivamente el volumen de comida diaria. Por el contrario, un exceso de grasa, además de aumentar de peso a nuestro galgo producirá un aumento de bilis y del metabolismo hepático.

Si la energía aportada es insuficiente para cubrir las necesidades del galgo, éste bajará su capacidad de ejercicio, su estado de forma y perderá peso y condiciones físicas.}

Los galgos de trabajo, por debajo de 15º C de temperatura ambiente necesitan un aporte de energía extra. De la misma forma, con temperaturas por encima de los 30º C, necesitan el doble de energía que si lo hicieran entre 15ºC y 25ºC.

Evidentemente, en estos casos no podemos suministrar el doble de ración normal (en volumen) y para suplir estas necesidades adicionales, es necesario administrar una comida más calórica, incrementando los niveles de grasas, que es el nutriente con más kcal/gr

La energía contenida en los alimentos compuestos, pueden estimarse con una sencilla regla: multiplicando el porcentaje de proteína y el de hidratos de carbono por 35 y el porcentaje de grasa por 84, la suma nos da las kilocalorías aportadas por kg de alimento:

CALCULO ENERGÍA: (% PROT + %HC) x 35 + (% GR) x 84 = Kcal ME por Kg.

En alimentos simples estas cifras pueden oscilar, y en algunos con menos digestibilidad, las cifras deben considerarse inferiores.

a.2) APORTE PROTÉICO

Las proteínas son el componente estructural del tejido muscular, vísceras y sangre principalmente. Para mantener estas estructuras en perfecto estado, hay que garantizar un aporte de proteínas al galgo en la ración, con las particularidades que presentaremos a continuación.

Para los caninos en mantenimiento, se considera que los alimentos deben contener un mínimo de 18% de proteínas en materia seca (MS), llegando hasta un 32% (MS), para los galgos con alto requerimiento.

Las proteínas están constituidas por 23 aminoácidos enlazados unos a otros. Las diferentes secuencias y sus combinaciones hacen que existan infinidad de ellas. De acuerdo con la importancia para los seres vivos, hay dos grandes grupos de aminoácidos: los esenciales y los no esenciales.


Los primeros no pueden ser sintetizados en el organismo en cantidades suficientes, por lo que deben ser incorporados con la dieta. Los no esenciales pueden ser obtenidos por el ser vivo a partir de otros aminoácidos o de otros componentes químicos más sencillos.

Sólo son diez los aminoácidos esenciales o insustituibles como elementos químicos imprescindibles durante el crecimiento:

Para valorar un tipo de proteína y poderla comparar con otra se hace referencia a su valor biológico (VB) o sea, calidad de esta proteína, que está dada por su contenido en aminoácidos esenciales y por su porcentaje de digestibilidad. A medida que la proporción de aminoácidos se aproxima al considerado ideal, su valor biológico aumenta.

Por ejemplo, Se otorga un valor biológico próximo a 100 a la albúmina del huevo cocido. Para sustituir 1,25 gr de albúmina puede utilizarse 1,60 gr de caseína de la leche; y para equiparar ambos valores biológicos, a esta última deberá adicionarse un 3% de metionina. Se acompaña tabla con los aportes aproximados de las proteínas más conocidas.

Si una dieta contiene todos los aminoácidos esenciales, las necesidades proteicas se debe cubrir con un aporte extra de un 16% de las calorías para el mantenimiento, un exceso proteico no es perjudicial y en ciertas dietas debe ser considerado beneficioso, porque actúa como margen de seguridad para garantizar la presencia de estos aminoácidos esenciales.

La mayoría de los alimentos balanceados comerciales secos contienen proteínas de origen vegetal o animal, con un 70 a 85% de digestibilidad.

La dieta de un galgo debería contener al menos entre un 15-20% de proteína de alta calidad. Como norma general, las proteínas contenidas en la carne, pescado y en los huevos son más digestivas que la de origen vegetal.

El aporte de proteínas de baja calidad puede ser negativo para el galgo, ya que la eliminación del exceso de proteínas a través de los riñones es un proceso con gasto de energía, un incremento del amonio en la orina, así como perdida de agua y un aumento de la temperatura corporal.

a.3) APORTE DE FIBRA

La fibra está constituida principalmente por celulosa, elemento orgánico fundamental de las plantas. También por hemicelulosa, lignina, pectina, etc. Los galgos necesitan un 5% de fibra en la dieta para hacer más eficiente la digestión. Bajos niveles de fibra producirán estreñimiento y a veces puede originar que el galgo se coma sus propios excrementos. Asimismo, un exceso de fibra producirá diarrea y acumulación de alimentos excesiva en los intestinos.

 

a.4) APORTE VITAMÍNICO

Igual que los aminoácidos esenciales, las vitaminas son compuestos orgánicos requeridos por el ser vivo para los procesos bioquímicos. Son imprescindibles tanto para la vida humana como animal.

En primer lugar, las vitaminas según sus características fisicoquímicas, se dividen en dos grandes grupos: Las liposolubles (A, D, E y K) e hidrosolubles (como la B y C).

Las primeras se almacenan en los lipocitos del organismo, mientras que las segundas no quedan retenidas en el cuerpo salvo en pequeñas cantidades. De ahí que, a pesar de ser necesarias, la ingesta excesiva de vitaminas liposolubles puede provocar un almacenamiento excesivo en la grasa corporal, pudiendo alcanzar niveles tóxicos para el organismo, sobre todo la A y la D. Algunos complejos, como el B, o la vitamina C se eliminan por la orina.

También hay que tener en cuenta que, durante la lactancia, la madre necesita un aporte extra de vitamina y minerales.

Vitamina A (retinol). Importante para la visión. Su carencia puede causar un retraso en el crecimiento, problemas de pelo y piel, así como reproductivos. En los cachorros pueden causar hidrocefalia y paladar hendido.

Vitamina D (calciferol). Importante para los huesos porque interviene en el balance de calcio y fósforo en la sangre. Aparte de ingerirla por la dieta se obtiene por transformación de una molécula, llamada ergosterol, con ayuda de la radiación solar.

Vitamina E (tocoferol). Juega un papel importante en la formación de membranas celulares, respiración celular y metabolismo de las grasas. Además, es bien conocida su función como antioxidante y muchos piensos lo suelen incluir como antioxidante natural.

Vitamina K. El organismo la sintetiza. Afecta a la coagulación de la sangre. Es útil saber que los raticidas precisamente afectan a los factores de coagulación por lo tanto el tratamiento en caso de ingestión accidental por parte del perro será el suministro de una dosis de choque de vitamina K1.

Vitamina C. Muy usada como suplemento en la dieta canina. Al intervenir directamente en la mineralización de huesos, es útil para prevenir el raquitismo y la displasia de cadera. (No obstante, no hay resultados científicos que avalen esta teoría). Aunque, si se ha visto que pueden resultar eficaces para aliviar el dolor que esta enfermedad les genera. También se utiliza para prevenir la formación de cálculos urinarios, ya que actúa acidificando la orina.

Vitamina B1 (tiamina). Su carencia produce pérdida de apetito, debilidad, perdida de reflejos y del control nervioso y eventualmente la muerte.

Vitamina B2 (riboflavina). Esencial para la formación del pelo, el desarrollo muscular y para el crecimiento en general.

Vitamina B3 (niacina). Ayuda al buen funcionamiento de las enzimas. Su deficiencia causa la “lengua negra” en perros y gatos, y se caracteriza por la pérdida de peso, encías, labios e interior de las mejillas inflamadas y enrojecidas. En casos graves, diarrea sanguinolenta y muerte.

Vitamina B5 (ácido pantoteico). Ayuda a la obtención de energía a partir de hidratos de carbono, grasas y proteínas. Su falta provoca pérdida de pelo, diarrea y alteraciones gástricas. Se ha asociado también con el encanecimiento anormal en perros, mucho más notable en perros de color negro.

Vitamina B6 (piridoxina). Ayuda a que el organismo utilice los aminoácidos, por lo que es totalmente esencial. Su falta puede provocar cavidades en los dientes o lesiones en la piel.

Vitamina B9 (ácido fólico) y B12 (cianocobalamina). Trabajan en sintonía para fabricar nuevos glóbulos rojos y proteínas. El ácido fólico ayuda a prevenir malformaciones en los fetos, como espina bífida o paladar hendido. De ahí que muchos criadores opten por suplementar a futuras hembras gestantes con ácido fólico a partir del celo y durante la gestación.

a.5) APORTE DE MINERALES

Los minerales son elementos inorgánicos que intervienen en múltiples funciones del organismo, como la formación del hueso y el cartílago, mantenimiento del equilibrio ácido/base, funcionamiento del músculo y nervios, en la producción de hormonas, etc.

Se agrupan en dos categorías:

Macrominerales. Se necesitan en mayor cantidad (calcio, fósforo, magnesio, potasio, sodio y cloro).

Microminerales (oligoelementos), que se requieren en cantidades mínimas (cobre, yodo, hierro, manganeso, selenio y zinc). Deben de aportarse a la dieta en proporciones apropiadas para cubrir necesidades ya que algunos excesos presentan toxicidad.

El calcio y fósforo: ambos minerales son muy importantes en la dieta, deben encontrarse en cantidades especialmente adecuadas para prevenir alteraciones en el desarrollo esquelético, especialmente en razas grandes como el galgo.

El aporte de fósforo es tan importante, o más, que el de calcio. Ambos, entre sí, y dependiendo de la etapa vital del animal, deben guardar una relación entre 1:1 (la misma cantidad de calcio y de fósforo) y de 1,8:1 (casi doble de calcio) para que no sea ninguno de ellos deficitario.

Además, los perros de alta actividad, de no recibir el calcio adecuado, aparte de alteraciones óseas, pueden padecer la denominada osteofibrosis de los galgos de carreras. El aporte correcto en la ración es de 1.2-2% de calcio y de 0.8 a 1.2% de fósforo.

Magnesio: Una falta crónica de magnesio laxa los tendones y produce en los perros un andar semiplantígrado.

Hierro: Sabemos que el hierro es un mineral muy importante que ha de estar presente en cantidades suficientes en la dieta de nuestro galgo. El hierro está presente en todas las células del organismo, aunque la mayoría forma parte de dos moléculas proteicas: la hemoglobina y la mioglobina. La hemoglobina se encuentra en los glóbulos rojos y su función es la de transporte de oxígeno desde los pulmones a los tejidos. En el caso de la mioglobina, capta el oxígeno para su uso inmediato por parte del músculo. Es, por tanto, fundamental para el metabolismo porque garantiza un correcto aporte de oxígeno al organismo.

En caso de pocas reservas orgánicas, o que exista mayor necesidad metabólica de hierro –durante el crecimiento, la gestación o la práctica de deporte– aumenta la facilidad con la que el organismo lo absorbe. Es destacable que el hierro procedente de la hemoglobina y mioglobina de alimentos de origen animal se absorbe mejor que el que procede de un origen vegetal.

El hierro se transporta vía sanguínea unido a una proteína transportadora que se llama transferrina. Los principales lugares de depósito en el organismo son médula ósea, bazo e hígado. El hierro es almacenado con gran eficacia y, además, la hemoglobina es reciclada y reutilizada.

Las necesidades de hierro aumentan si hay una pérdida grande de sangre, por ejemplo, durante el parto, o un procedimiento quirúrgico, así como en períodos que requieran un mayor aporte de oxígeno, como es el caso de perros que desarrollan una intensa actividad física.

También en el caso de parasitosis intestinales, infestaciones por parásitos externos como las pulgas o patologías gastrointestinales aumentan la necesidad de este mineral.

La carencia es frecuente en casos de desnutrición o nutrición inadecuada y produce anemia cuyos síntomas muestran debilidad, depresión y falta de actividad. Un consumo excesivo de hierro puede resultar tóxico y una presencia de altas cantidades de zinc inhibe su absorción. Hay que destacar que la absorción del hierro se facilita cuando la alimentación del animal contiene una proteína de alta calidad.

Cloro y sodio: para regular el aporte de sal, (cloruro sódico) es importante tener en cuenta que a diferencia de otros mamíferos el galgo no elimina sales mediante el sudor. Su aporte no debe ser más del 1% de la ración de materia seca, pero tampoco inferior. Es un error darles sal, directamente o en agua de bebida, no se le debe dar en ningún momento.

Zinc: se ha observado que una carencia de zinc en la dieta puede producir una dermatosis, que se manifiesta en una pérdida de pelo y piel descamada sobre todo en cara, cabeza y patas. Los cachorros pueden presentar además anorexia, letargo y más susceptibilidad a infecciones menos importantes.

Dichas patologías pueden ser debido también por una mala absorción de zinc, que empeora en épocas de estrés o por una dieta basada en ingredientes vegetales o con alto contenido en calcio.

También, hay que tener en cuenta esta carencia en cachorros con el aporte incontrolado de pastillas de calcio para ayudarle al crecimiento y fortalecer el hueso. Los cachorros no poseen ningún mecanismo para protegerse del exceso de calcio y un aporte extra, provocará un desequilibrio, incluso puede degenerar el sistema óseo. A su vez dificultará la absorción de magnesio y zinc, con lo que pasarán a ser ambos deficitarios en el organismo, aunque el aporte diario en los alimentos sea el correcto.

a.6) HIDRATACIÓN

Con frecuencia, el agua es excluida de los requerimientos en nutrición que el galgo necesita, posiblemente a causa de su ubicuidad. No obstante, es esencial para la vida y para el normal funcionamiento del organismo. Una ingestión inadecuada puede tener como consecuencia la deshidratación y, en último término, la muerte, mucho más rápidamente que para cualquiera de los demás nutrientes.

El agua es necesaria en todos los procesos que tienen lugar en el organismo. Éste contiene, aproximadamente, dos tercios de agua, que es “repuesta” parcialmente cada día; es decir, es ingerida bien en la comida, o bien bebida, y es eliminada a través de la orina, las heces y la evaporación que se produce en los pulmones, boca o en la piel.

El riñón regula el equilibrio hídrico, reteniendo o eliminando agua, pero si las pérdidas son excesivas (ya sea por vómitos, por diarreas, deficiencia renal, etc.) o la ingestión es inadecuada, puede llegar a producirse deshidratación. En los cachorros muy pequeños, la diarrea con deshidratación deberá ser considerada como un estado muy grave.

El aporte de agua en el galgo, aparte del estado fisiológico y del animal, depende en gran parte del contenido hídrico de los alimentos. Así, un animal que recibe un pienso de tipo seco tomará agua unas 2,5 veces el peso del alimento que recibe. En los alimentos húmedos enlatados, o en las dietas familiares, en las que el contenido de humedad es alrededor del 70 al 75%, el consumo de agua en un animal sano será bastante menor, incluso nulo.

Además, en el organismo se forma agua metabólica: por cada 100 kcal de energía metabolizable que aportamos, se forman 10 a 15 gramos de agua. Así, un canino de 10 kilos de peso, con un requerimiento de 750 kcal produce entre 75 a 120 cc de agua. Por la misma razón, a partir de las grasas, se produce el doble de agua que de las proteínas y los hidratos de carbono.

La leche es un alimento, que no reemplaza al agua, incluso en algunos perros causa diarreas, por lo que hay que eliminarla de la dieta.

En la siguiente tabla podemos observar la distribución de las pérdidas por deshidratación en galgos tras la carrera. Estudio sobre 2552 carreras (Blythe et Al. 1986).

El aporte de agua será con agua limpia y fresca y siempre a su disposición. Nunca administrar después de un duro ejercicio agua muy fría, ni tampoco en grandes cantidades. Durante el ejercicio se debe administrar poco a poco, entre 50 a 100 ml por toma.

  1. b) MANTENIMIENTO EN EL GALGO GERIÁTRICO

En los animales geriátricos se produce, en términos generales, una reducción del metabolismo basal y de la actividad física, por lo que puede producirse una disminución en las necesidades energéticas de mantenimiento en un grado variable entre 30-40%. No obstante, los requerimientos variarán de unos individuos a otros, dependiendo del temperamento y de la presencia de enfermedades propias de esta etapa.

Una ingestión insuficiente de energía produce un adelgazamiento progresivo, atrofia de los órganos internos y un aumento de la susceptibilidad a enfermedades infecciosas y parasitarias. Por el contrario, una ingestión excesiva de energía, que es lo más frecuente, causa obesidad, que afecta al sistema esquelético y al funcionamiento del hígado y órganos internos. Es de gran importancia, por tanto, controlar y mantener el peso y condición del perro, racionando individualmente su ingestión energética.

  1. c) CONSIDERACIONES EN CACHORROS

En los cachorros en crecimiento, además de las necesidades de mantenimiento, los tejidos corporales que en esta etapa se están desarrollando, piden una demanda energética adicional. En las razas pequeñas, el tamaño adulto se alcanza hacia los 12 meses de vida, mientras que en las grandes el crecimiento no se completa hasta los 18-24 meses.

Así, en el galgo las necesidades energéticas derivadas del crecimiento no son proporcionalmente mayores que en las razas pequeñas, sino que se prolongan más en el tiempo. Se ha de evitar sobrealimentar a estas razas pretendiendo acelerar su crecimiento, ya que esto puede producir sobre engrasamiento y alteraciones irreversibles en su desarrollo.

  1. d) CONSIDERACIONES EN GALGAS GESTANTES Y LACTANTES

Durante los dos primeros tercios de la etapa de gestación las necesidades energéticas se mantienen cercanas a las de mantenimiento. En el último tercio (a partir de la quinta o sexta semana de gestación), se produce un crecimiento exponencial de los fetos, con un incremento de los requerimientos de energía de la madre de hasta un 10-50% sobre las necesidades de mantenimiento, dependiendo del tamaño de la camada y del estado corporal de la madre.

La lactación es el proceso fisiológico de mayor demanda energética. La perra lactante debe ser alimentada adecuadamente para asegurar que la composición y cantidad de la leche son las correctas para el desarrollo normal de los cachorros, manteniendo una buena condición corporal de la madre. Debido a ello, las necesidades energéticas ascienden a 3-3’5 veces las de mantenimiento.

Cuidados del Greyhound de Pista

Si lo que se pretende con nuestro galgo es desarrollar una actividad física especial o actividad deportiva, las necesidades diarias son diferentes.

La consecución de un deporte depende de la predisposición genética del animal a la realización de determinadas tareas, del tipo de entrenamiento recibido y de la adecuada alimentación del animal.

 Los requerimientos energéticos para el ejercicio o caza dependen de la intensidad y duración de éstos y de las condiciones ambientales. Así, pueden aumentar en un 10-20% en un galgo de carreras y llegar hasta un 200-400% en un perro de trineo.

Estudios al respecto nos han mostrado que, la energía necesaria en una carrera de entre 35 y 50 segundos, es relativamente pequeña comparando con la energía que nuestro galgo necesita para mantener sus funciones físicas, y su termorregulación diaria tanto en invierno como en verano.

No sirve para nada administrar a nuestros galgos, antes de las carreras, glucosa o miel como aporte energético, ya que son azucares de cadena corta y rápida metabolización. Algunos estudios han demostrado que, este tipo de azúcares solubles, son rápidamente absorbidos por el organismo, el cual a su vez produce insulina que actúa para reducir el excesivo nivel de azúcar en sangre produciendo en muchos casos una hipoglucemia posterior, encontrándonos con el efecto contrario que queríamos conseguir.

Por tanto, nunca debemos dar altas dosis de azucares solubles, en las 4 horas anteriores a una carrera. Lo mejor es dar carbohidratos de cadena larga, como podrían ser entre 100 y 150 gramos de arroz, pasta o patatas 6 a 8 horas antes de la carrera.

Los galgos de campo, atendiendo al tipo de ejercicio que realizan, sus carreras suelen durar entre 50″ y 4´, lo que nos hace pensar que la obtención de energía es por vía anaeróbica láctica. Pues bien, pese a que en humanos este tipo de ejercicio implicaría una dieta al 75% de hidratos de carbono, hay varios estudios que demuestran en el galgo una característica que les permite sintetizar glucosa a partir de algunos aminoácidos, lo que hace que puedan mantener su nivel de glucosa en sangre y de glucógeno hepático o muscular durante más tiempo.

Además, destacar que los galgos, también, parecen estar adaptados a este tipo de esfuerzos y la recuperación de su pH en sangre y su concentración alta de lactato no supera más de una hora.

Las características genéticas de un perro deben adecuarse lo más posible al tipo de ejercicio que va a realizar.

Pero algo que nunca debemos olvidar es que el deseo del animal por cumplir sus funciones es realmente decisivo. Si un galgo no desea correr, jamás lo hará, ni detrás de un señuelo como en las carreras de canódromo, ni detrás de una liebre en el campo en libertad, donde nada les obliga. Si un perro no tiene deseo de cumplir esa función, ni las características genéticas, ni el mejor de los entrenamientos, ni la más adecuada alimentación conseguirán que lo haga y perderán su efecto.

Un correcto plan de entrenamiento debe asegurar que la intensidad, la duración y la frecuencia se correspondan con la capacidad real del animal y con el nivel deseado de rendimiento.

Un correcto plan de entrenamiento debe proporcionar al animal ejercicio constante en el tiempo, para conseguir una adaptación del animal a la función a realizar.

Antes de comenzar cualquier entrenamiento en un perro con el que queramos realizar un ejercicio, es fundamental someterlo a un estudio médico veterinario previo, para que un profesional valore su estado de salud real, así como sus características físicas y limitaciones.

Dentro de ese estudio veterinario se incluye una analítica sanguínea, heces, orina, ECG, RX, o diferentes pruebas que el profesional considere oportuno o necesario.

Para comprender la fisiología del ejercicio debemos tener presentes:

- El metabolismo muscular.

- La intensidad y duración del ejercicio.

- Los cambios fisiológicos producidos.

- El gasto energético del ejercicio.

Con el entrenamiento se consigue, medicamente hablando, varias cosas:

- Que los ligamentos se hagan más resistentes.

- Una menor densidad ósea de los huesos planos, se hacen más ligeros.

- Un aumento de crecimiento de los huesos largos, con un 10% más de peso relativo

- Un aumento de metabolismo óseo.

- Una mejor eficiencia de utilización de la energía por el músculo, aumenta el volumen y el número de las mitocondrias.

-Una hipertrofia muscular sobre todo de la musculatura del tercio anterior y diafragmática. Su metabolismo aumenta hasta en 20 veces.

–  Mejora la función cardiaca y la distribución de oxígeno.

Según la intensidad del ejercicio, el consumo de oxigeno varia. Es máximo al alcanzar el 80% de la velocidad máxima. Los esfuerzos mayores, con velocidades al límite (100%) son absolutamente dependientes del metabolismo anaerobio.

Los galgos que realizan un ejercicio intenso y breve cuando corren una liebre, tienen principalmente un tipo de fibra muscular larga que es de tipo II, con actividad ATPasa (lo que nutre al musculo para el ejercicio), tipo II-A, II-dog y II-C. Es un musculo de respuesta rápida, con un metabolismo anaerobio (citoplasmática, no energía mitocondrial) y cuyo sustrato principal es el glucógeno y la glucosa.

En la siguiente tabla resumen, se puede observar el diferente consumo de oxígeno, el tipo de metabolismo empleado, así como el sustrato del que se obtiene, en función de la intensidad del ejercicio. Esto puede servir de ayuda y orientación a la hora de planificar un entrenamiento.

En los galgos la ruta de obtención de energía o ATP es el fosfato de Creatina y el glucógeno, que les proporciona una obtención rápida de ATP (µmol ATP/g musculo/minuto). Su utilización para realizar un trabajo varía desde segundos hasta tiempos inferiores a los diez minutos (glucógeno). Sin embargo, su eficiencia (mol ATP/mol de sustrato) es muy baja, inferior a 3.

Para poder calcular cuanta energía gasta un galgo corriendo y así determinar sus necesidades, se puede recurrir a la siguiente fórmula:

NEcarrera (Kcal EM/día)= 1.77xdistancia (km)xPC (kg)-0.4+1.25 x PC (kg)-0.25.

Ejemplo: galgo macho 27 kg aproximadamente, ejercicio 25 km/día.

¿Cuáles son sus necesidades energéticas para el ejercicio?

NE carreras=1.77x20x27-0.4+1.25×27-0.25

NE carreras=334.5 kcal EM/día.

¿Y las diarias?

NED= NEcarrera + NEM

NEM=140 (Kcal/kg/día) x 27 kg 0.75

NEM=1563.5 kcal EM/día

NED=334.5+1563.5=1898 kcal EM/día.

Y teniendo claras las necesidades básicas energéticas de los galgos como atletas en cuestiones energéticas y valorando y supliendo las proteicas también, que en galgos atletas aumentan muy poco (5-15%), se puede decidir el tipo de ejercicio a realizar.

Existen muchos y diferentes programas de entrenamiento, ninguno oficial o mejor que otro. Cada animal o atleta tiene que mejorar en base a sus propias características. Los únicos elementos comunes que todo programa de entrenamiento debe incorporar para evitar lesiones y problemas futuros son:

- Una incorporación paulatina y pausada al ejercicio.

- Aumento de intensidad paulatina y progresiva.

- Un trabajo adecuado inicial de calentamiento, que evite lesiones indeseables y mejore la flexibilidad articular.

- Un trabajo de recuperación adecuado después del esfuerzo, en los primeros treinta minutos, fundamentalmente, post ejercicio en el caso de los galgos, puesto que es en ese periodo de tiempo en el que está demostrado que es más eficiente la recuperación del glucógeno, hasta 4 veces superior, porque el flujo sanguíneo muscular es más alto.

Toda esta información, individualizada en cada galgo atleta o competidor, será la que marque el tipo de entrenamiento, la intensidad, frecuencia, repeticiones, y tipo de ejercicio que necesita cada uno de ellos, así como el trabajo de recuperación.

Fuente: Marta Gil Hernández

Licenciada en Veterinaria con grado y Masterizada en Investigación en Ciencias de la Salud. Directora Técnica y Veterinaria titular del Centro Veterinario Margus y Veterinaria Oficial de la F.E.G


Manejos Veterinarios dentro y fuera de un evento

a) Lesión de un ejemplar en pista

Artículo 9°

Médico Veterinario Oficial: Esta obligado hacer un examen clínico de frecuencia cardiaca, respetaría, color de mucosas, yenes de mucosas, tamaño popular, revisión articular, revisión muscular, examen visual de  tamaño bulbar y examen visual de lesiones.

Artículo 10° Si un ejemplar se lesiona durante un evento, el veterinario es la única persona autorizada,  que puede imponer un período de incapacitación a partir del día en que el ejemplar se lesiona.

Artículo 11° Sujeto a este reglamento y a las leyes vigentes, un propietario o entrenador no permitirá que su ejemplar compita en un Evento o entrenamiento durante el “período de prohibición”.

Artículo 12° El veterinario presente en el evento deberá realizar un examen clínico del ejemplar lesionado, dar un diagnóstico e indicar los exámenes a realizar para la confirmación de éste.

Artículo 13° El veterinario presente en el evento, deberá asistir al ejemplar y prestar atención médica. Deberá entregar las indicaciones por escrito y determinar un “Período de Prohibición” mínimo de 10 días.

b) Ejemplar que sufra de problemas de visión o alguna patología del sistema nervioso central

Artículo 14° Si el veterinario del evento, al examinar al ejemplar, determina que padece una afección a su sistema nervioso periférico o que, existe un comportamiento errático o un desempeño insatisfactorio del ejemplar afectando su salud o su participación en el Evento, se notifica a los comisarios de ésta condición, quienes ordenarán prohibición de competir en un Evento hasta que el veterinario tratante del ejemplar entregue un certificado de que el ejemplar se ha recuperado satisfactoriamente.

c) Ejemplares que compitan luego de un parto

Artículo 15° Una hembra que haya parido, no participar de un Evento en un plazo mínimo de 10 semanas posteriores a la fecha del parto.

Artículo 16° Cuando una hembra produzca una camada, el propietario o entrenador del ejemplar deberá notificar a la CNGP de tal ocurrencia.

d) Ejemplares fuera de competencia o entrenamientos por más de 6 meses

Artículo 17° Un ejemplar que no haya competido en un evento por un período de más de 6 meses no podrá participar de carreras hasta que pase un examen veterinario aprobado y sea declarado apto para competir.

 

Edad de los ejemplares en competencia

Artículo 18° Se integrará al Registro de Carreras y Eventos, y se autorizará a participar de los eventos oficiales exclusivamente a los ejemplares que hayan cumplido 16 meses de edad y que sus propietarios hayan completado su debida inscripción bajo los estatutos de la Corporación Nacional de Greyhound de Pista

Artículo 19° Un ejemplar será “Retirado de los Eventos” por haber cumplido con su ciclo óptimo de desempeño físico o por haber perdido las condiciones para el desarrollo seguro de este deporte. Su dueño, y de acuerdo a las condiciones físicas del ejemplar, será el encargado y responsable de mantenerlo en óptimas condiciones físicas y ambientales, prohibiendo tajantemente el abandono de cualquier ejemplar retirado, acción que será considerada por la Corporación como delito de maltrato y crueldad animal,  tomándose en primer lugar las acciones disciplinarias pertinentes, para luego patrocinar la denuncia correspondiente a los organismos pertinentes, con la finalidad de que le dueño o infractor reciba las sanciones correspondientes de acuerdo en al código penal y las leyes vigentes que regulen la tenencia responsable de animales.

Asimismo, la Corporación Nacional de Greyhound de Pista, al constatar que el dueño o entrenador del ejemplar, no ha cumplido a cabalidad con los cuidados de su perro, o infringe cualquier normativa de la corporación o de los instrumentos reguladores en materia de Tenencia Responsable o Bienestar Animal, SANCIONARÁ A LOS RESPONSABLES INCLUSO DE POR VIDA, Y NO PODRÁ PARTICIPAR DE NINGÚN EVENTO EN CANÓDROMOS AFILIADOS, ESTO DE ACUERDO AL REGLAMENTO DE DISCIPLINA Y SANCIONES que deben, obligatoriamente haber entendido y aceptado todos los participantes de eventos patrocinados por la CNGP, ya sean chilenos o extranjeros.

Artículo 20° Cuando de las diligencias practicadas se presuma que existe responsabilidad de los dueños en algún maltrato animal, la Corporación Nacional de Greyhound de Pista, dispondrá una investigación, a llevarse a cargo a través de su Comisión de Ética, entregando la información pertinente a las autoridades competentes en esta materia.

 

Ejemplares libres de sustancias y antidoping

Artículo 21° Cualquier persona que administre, intente administrar o haga que se administre una sustancia prohibida a un ejemplar, o bien ayude, promueva, aconseje, o provea a cualquier persona con el objetivo de administrar una sustancia prohibida o tenga conocimientos de la administración de una sustancia prohibida a un ejemplar:

  1. Con el propósito de alterar su conducta normal o desempeño en una carrera
  2. Que sea detectada en cualquier muestra tomada de un ejemplar que se ha presentado para un evento

 Será culpable de un delito. Será sancionado por la CNGP con falta gravísima y los antecedentes serán derivados a las autoridades competentes bajo el delito de maltrato animal.

 

Artículo 22° El propietario, entrenador o responsable de un ejemplar nominado para competir en un evento, o que participe en cualquier evento oficial de la CNGP deberá presentarlo libre de cualquier sustancia prohibida.

Artículo 23° Si en cualquier evento o carrera, ya sea individualmente o en eventos que conforman una serie o temporada, se detecta la presencia de alguna sustancia prohibida, el ejemplar será descalificado del evento en que está participando, será descalificado de cualquier futuro evento y esta descalificación se hará válida retrospectivamente, eliminado al ejemplar de cualquier ranking de la CNGP.

Artículo 24°Si en cualquier evento o carrera, en el examen rutinario de antidoping se encuentran sustancias como: Testosterona (hembras), Etanol, Hidrocortisona, 3-Metoxitramo en una concentración que supere los niveles normales presentes en un ejemplar, se considerará doping positivo y se procederá acorde al reglamento disciplinario.

Artículo 25° La persona a cargo de un ejemplar debe mantener y conservar registros que detallan todas las vacunas, antiparasitarios y tratamientos médicos administrados a su ejemplar durante el tiempo que esté bajo su cuidado y por un período mínimo de dos (2) años. Dicho registro de tratamiento debe estar disponible para inspección cuando sea solicitado por un Comisario o una persona autorizada por la CNGP. Cualquier persona responsable de un ejemplar que no cumpla con cualquier disposición de esta regla será culpable de una falta y será sancionado.

Artículo 26° Cada registro de tratamiento mantenido de acuerdo con el artículo 17° debe, como mínimo incluir la siguiente información:

(a) Nombre del ejemplar

(b) Fecha de administración del tratamiento;

(c) Nombre del tratamiento (nombre de marca o principio activo)

(d) Vía de administración

(e) Dosis indicada

(f) Nombre y firma de la persona o personas que administran y / o autorizan el tratamiento.

Artículo 27° Para efectos de este reglamento, incluye:

(a)Todos los medicamentos controlados, administrados por un veterinario.

(b)Todos los medicamentos de prescripción para los animales, deben ser prescritos exclusivamente por el médico veterinario y debe contar con su respectiva receta de respaldo (con fecha y nombre de paciente).

(c)Todos los medicamentos inyectables, deben ser suministrados por un veterinario o tec. veterinario.